Me llamo Anyie, aunque eso es lo de menos. Lo que importa es lo que soy cuando cierro la puerta.
Soy de esas mujeres que no pasan desapercibidas y tampoco lo intentan. Alta, de curvas que se adiv... Читать далее
Me llamo Anyie, aunque eso es lo de menos. Lo que importa es lo que soy cuando cierro la puerta.
Soy de esas mujeres que no pasan desapercibidas y tampoco lo intentan. Alta, de curvas que se adivinan antes de verse, con esa elegancia que no se compra: se lleva. Visto seda, perfume caro y una sonrisa que promete más de lo que dice. Camino despacio, porque sé que me miran. Y me gusta.
Soy independiente. No rindo cuentas a nadie. Trabajo en un apartamento privado, discreto, de lujo, sin portero, sin vecinos que pregunten, sin cámaras que recuerden. Un refugio de alto standing donde el mundo se detiene en la puerta y solo entramos tú y yo.
¿Mis servicios? Complazco fantasías. Todas las que quieras nombrar y algunas que ni sabías que tenías. Sé escuchar, sé callar, sé provocar. Sé ser la amante que nunca tuviste, la desconocida que te hace temblar, la mujer que te mira como si fueras lo único que existe en la habitación.
Ofrezco horas que no se olvidan: conversación inteligente si la necesitas, silencio cómplice si lo prefieres, y un placer que se sirve despacio, sin prisa, como se sirve el buen vino. Nada de prisas. Nada de rutina. Nada de juicios.
Mi apartamento es cómodo, completo, lujoso. No nos faltará de nada: ni una copa, ni una caricia, ni un momento para respirar antes de volver a empezar. Y si prefieres tu terreno, también me desplazo. Mándame un taxi y llegaré a donde estés, con el mismo aire de misterio y las mismas ganas.
No soy para cualquiera. Soy para quien sabe lo que quiere y no teme pedirlo.
¿Te atreves a conocerme?